Pavimento continuo, resinas hormigón poroso, prefabricado y decorativo

Las características técnicas y deportivas del sistema y/o pavimento son los conceptos que nos definirán el más idóneo para las pistas:

 

Resinas: bien acrílicas o con combinación epoxi, tanto para aglomerados asfálticos nivelados como para hormigón. Con un uso más deportivo o urbano, como carriles bici y parques.

 

Hormigón poroso: drenante de gran planimetría sin pendiente para soporte de césped artificial o pavimento final con pintura acrílica de acabado.

 

Pavimentos continuos: in-situ y prefabricados (caucho, PVC, baldosas, madera, etc.)

 

Tierra batida artificial: con la máxima calidad para el menor mantenimiento.

 

Césped artificial: tanto deportivo como decorativo (jardines, piscinas, cubiertas).

También la vejez, el clima, el mal uso o una incorrecta selección previa del pavimento puede llevar a un deterioro prematuro de la instalación deportiva que habrá que analizar para valorar su rehabilitación.

 

Es importante la limpieza y preparación previa del soporte (fresado, granallado, dianovado, etc.) para lo que se dispone de maquinaria especializada y mano de obra experimentada.

 

Los pavimentos, según su uso, se ven sometidos a diversidad de acciones y agentes externos que los afectan. Por ello es importante la adecuación a las normas UNE y CTE. Un parámetro importante a valorar es la relación deslizamiento-abrasividad.

 

Un estudio previo exhaustivo de su estado y un análisis de su futuro uso es el primer paso para acertar con la idoneidad de la instalación.

Obras de referencia:
Diseño: leirelana.com